La primera confirmación de la participación de Washington en el conflicto del Medio Oriente la dio el presidente Donald Trump en una publicación en redes sociales en la que daba cuenta de los ataques, felicitaba a los “guerreros estadounidenses” y afirmaba que ahora era “la hora de la paz”.
Los blancos del ataque norteamericano fueron el Centro de Tecnología Nuclear de Isfahán, que alberga tres reactores de investigación chinos, la instalación nuclear de Natanz, la más grande planta de enriquecimiento de uranio del país, y la planta de Fordow, que se encuentra en un búnker subterráneo y protegido por baterías antiaéreas.
Israel había propinado severos daños a las dos últimas centrales desde que comenzó sus ataques el 13 de junio, pero no había podido llegar a la fortaleza subterránea de Fordow, que ahora de acuerdo con Trump “se ha ido”.
El mandatario no dio mayores detalles de las incursiones aéreas para apoyar sus afirmaciones, más allá de que se había lanzado “una carga completa de bombas”, pero fuentes de Defensa de su país revelaron luego que en Fordow se dejaron caer varias bombas anti-búnker GBU-57, que nunca habían sido usadas en un combate real.
Las GBU-57 pueden penetrar más de 60 metros en la superficie antes de detonar, y al ser lanzadas en sucesión, pueden ir aún más profundo, ya que una bomba empuja la otra.
El Organismo Internacional de Energía Atómica informó que no había detectado aumento en los niveles de radiación fuera del sitio en ninguna de las tres instalaciones.
Netanyahu felicita a Trump e Irán advierte de “consecuencias eternas”
El primer ministro Israelí Benjamín Netanyahu reaccionó de inmediato calificando la decisión de Trump de “histórica” y “audaz”, y agradeció la decisión del líder republicano de dar un paso al frente contra “el más peligroso de los regímenes del mundo”.
Según el primer ministro israelí, “la paz se logra con la fuerza”, un concepto en el que aseguró coincidir con el presidente estadounidense, que puso fin con el ataque de este 22 de junio a meses de esfuerzos diplomáticos y de calificarse a sí mismo como “antibelicista”.
Irán, por su parte, describió los ataques como “escandalosos” y advirtió, en palabras de su ministro de Exteriores Abbas Aragchi, que Irán se reservaba todas las opciones en respuesta a esta agresión y que la misma tendría “consecuencias eternas”.
De momento, Irán ha iniciado una ronda de lanzamiento de misiles hacia Tel Aviv, Jerusalén y Haifa.
Un funcionario hutí de Yemen, el miembro de la oficina política de este movimiento Mohammed al-Bukhaiti, advirtió en declaraciones a ‘Al Jazeera’ que era “cuestión de tiempo” para que este grupo lanzara una respuesta, alineado con Irán.
“Paz o tragedia para Irán”
Dos horas después de los ataques, el presidente Trump ofreció una alocución desde la Casa Blanca, en la que aseguró que las armas nucleares más importantes de Irán habían quedado “completa y totalmente destruidas” como consecuencia de la actuación estadounidense.
El líder republicano hizo un recuento de la larga historia de diferencias entre Washington y Teherán, al afirmar que durante 40 años los iraníes habían “estado matando a nuestra gente, volándoles los brazos, volándoles las piernas con bombas al borde de las carreteras”, y que él había decidido que “esto no va a continuar”.
Alarma en la ONU
El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se declaró “gravemente alarmado” por lo que denominó la “peligrosa escalada” que representan los ataques estadounidenses.
El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, insistió en pedir “la desescalada, el diálogo y la diplomacia”, y recordó que “la situación de seguridad en la región es muy volátil”, mientras que el canciller de Nueva Zelanda, Winston Peters, expresó el apoyo de su país a “los esfuerzos en pro de la diplomacia”.
Venezuela y Cuba coincidieron en condenar la participación estadounidense en el conflicto, y el presidente de este último país, Miguel Díaz-Canel, advirtió en una publicación en la red social X que “la agresión viola gravemente la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional y sume a la humanidad en una crisis con consecuencias irreversibles”.
Fuente: France 24 con Reuters, EFE y AP

